Estaba en el horizonte azul
entre el cielo y la tierra
los días eran siempre iguales
y todas las noches tenia el mismo sueño
el olor a tierra mojada
el grito que nadie escuchaba
los latidos de mi corazón
como una masa contra un trapo
y oía como me llamaban
las voces de los muertos
quería seguirlas para encontrar una salida
pero siempre volvía a la misma puerta
y me daba miedo sabia que si entraba no saldría jamas…